¿Qué es la VHF Marina?

La VHF marina, es un tipo de radio de montaje fijo que necesita de una antena para poder funcionar. Estas antenas son imprescindibles para su buen funcionamiento, debido a que actúan dentro de la línea de visión. Esto hace que una antena que sea más alta aumentará considerablemente su línea de visión y podrá transmitir y recibir las transmisiones desde cualquier distancia. A su vez, las antenas
tienen diferentes tipos de diseños, comenzando por las VHF, que han sido creadas para recibir aquellas señales que se sitúan entre las 30MHz y 300MHz. Al contrario de lo que ocurre con las señales UHF, también conocidas como señales de frecuencia ultraalta, el VHF no se degrada con facilidad, con lo que puede ser utilizado para transmisiones de gran alcance. El objetivo de este tipo de antenas es el de proporcionar un radiador y producir energía en la correcta dirección. Esta radio, no obstante, no funcionaría en caso de no estar conectada a la antena adecuada, por lo que es conveniente realizar una revisión para poder controlar esto. En muchas ocasiones, los consumidores no saben exactamente qué buscar o considerar a la hora de realizar una compra de una antena VHF, pues elegir la mejor puede ser una tarea algo complicada.

¿Qué VHF marina elegir?

Por ello, es necesario tener un conocimiento básico de cómo funcionan e ir calculando precios en función de su calidad. De esta manera, los usuarios se asegurarán de que su elección ha sido la adecuada y contarán con una radio en excelentes condiciones.
A la hora de hablar de la VHF, es importante tener en cuenta los tipos de longitud que tienen las antenas, que puede clasificarse en la longitud física y la eléctrica. La primera es la que se refiere a la
longitud del látigo conocido como “no conductor”, mientras que la longitud eléctrica se considera la operativa de la antena, dependiendo por supuesto de su estructura eléctrica. Para la mayor parte de los barcos pequeños de motor que existen, la mejor alternativa suelen ser las antenas de unos 2,5 metros de largo, y las cuales cuenten con un índice de ganancia de 6dB.

Tipos de montaje de VHF marina.

A su vez, se hará una distinción entre tres tipos de técnicas diferentes de montaje: en mástil, en superficie, y en riel. De todos ellos, el que más se utiliza es este último, pues ofrece gran cantidad de tamaños distintos y es bastante útil para la gran mayoría de las personas. Es importante conocer también los componentes que forman estas antenas, pues la mayoría de las que cuentan con una calidad alta suelen fabricarse de fibras de acero inoxidable o de vidrio, a pesar de que sus materiales fundamentales son los tubos de cobre, latón o latón chapados en pata y los cables de cobra. En el caso de los que tienen una calidad baja, normalmente se fabrican con cable coaxial pelado, que a pesar de contar con un precio mucho más económico, reducen también el rendimiento de la radio. Por otra parte, una alternativa que suele gustar a los usuarios es la de los materiales de calidad media, que están especialmente recomendados para aquellas personas que disfruten navegando por una merca cuestión de ocio y diversión.
A la hora de adquirir una radio de este tipo, lo más adecuado es adquirir un tipo de antena que tenga una calidad mínima, pues de otra manera se pueden desviar las señales, además de acortar las
salidas de potenciales. La compra de este tipo de materiales puede ser un proceso algo tedioso, pero que es necesario pasar para poder contar con un dispositivo de alta calidad que pueda usarse en todo
tipo de situaciones, especialmente en las de emergencia. Algunas de las marcas que más se recomiendan son las Glomex Professional VHF Antenna o las Shakespeare 5104 Classic VHF.

La sentina de un Barco

La sentina de un Barco

Dentro del mundo de la náutica, en la sala de máquinas, la sentina es un espacio que tiene una embarcación, en la parte más baja pero situada por encima de los doblefondos. En embarcaciones deportivas y de recreo se denomina sentina a la parte inferior del casco donde se recoge todo el agua de condensación, lluvia. En otro tipo de embarcaciones mayores suele estar en la zona de la sala de maquinas para recoger las pérdidas de aceite, grasa, gasoil u otros líquidos del motor y en las embarcaciones con bodega de carga, esta zona suele disponer de un pocete de sentinas para recoger la condensación y otros líquidos. 

¿Cuál es la función de la sentina?

¿Cuál es la función de la sentina?

Como hemos visto, en embarcaciones mayores, la sentina se encarga de la recolección de todos aquellos líquidos aceitosos que provienen de las pérdidas de bombas o tuberías y que se pueden derramar en ese espacio debido a la operación del motor, y en otras embarcaciones menores y deportivas suele recoger toda la humedad, filtraciones por agua, etc.

En el caso de barcos grandes, las aguas de sentinas se purifican a través de separadores de materia oleosa y son bombeadas al exterior en alta mar. De esta manera, los aceites contaminantes se quedan a bordo para ser posteriormente retirados en puerto para poder ser tratados y eliminados. 

La sentina en embarcaciones de recreo.

En el caso de aquellas embarcaciones de recreo, de tamaño más
pequeño o incluso deportivas, se le denomina sentina a la zona más baja del casco circundante de la quilla, donde se juntan tanto el agua de lluvia como la embarcada. Es importante conocer que las
sentinas también cuentan con interferencias en su eslora, las cuales son las cuadernas, los mamparos y otro tipo de refuerzos especiales, además de lo imbornales, que deben estar siempre presentes en
cualquier embarcación porque permiten que el agua ingrese al fondo.

La sentina en veleros y cruceros.

A la hora de realizar la distinción entre los veleros y los cruceros, es importante identificar algunas diferencias, comenzando porque las sentinas de los cruceros van de popa, donde está la sala de máquinas, hasta la proa, que tiene distintos cuarteles de inspección en el camarote principal. Aquí también será probable encontrar el bow thruster instalado. Por otra parte, cuando se habla de los
veleros, en su sección media tienen el anclaje del quillote, con unos refuerzos concretos y una bulonería bastante específica. Así mismo, también hay una serie de medidas que deben llevarse a cabo por cuestiones de seguridad, comenzando por remover todas las alfombras, sacar las tapas fuera del barco y abrir los cuarteles. Además, la ventilación será un elemento fundamental, además de que entre la luz en las zonas más oscuras. Cuando ya la sentina se encuentra correctamente iluminada y abierta, se debe hacer un reconocimiento visual desde la proa hasta la popa. La sentina
normalmente habla por sí sola, aunque pueden verificarse algunas cuestiones más sencillas, como por ejemplo la existencia de agua (tanto limpia como de mar) como de otro tipo de fluido, desde
combustible hasta aceite o incluso aguas negras. Los ingresos de agua pueden ser también tanto originarios de la parte superior del barco, como de la inferior, motivo por el cual es importantísimo
la revisión del estado y el funcionamiento de las bombas de achique. Esto es fundamental, pues la presencia de residuos sólidos pueden llegar a trabar el accionamiento de la embarcación.

En el interior del caso, en la parte baja, se suelen acumular residuos líquidos, procedentes del agua de mar, aguas de limpieza, aceite y combustible, generados en operaciones relacionadas en la navegación, reparación o mantenimiento del barco. La sentina, por lo tanto, es el espacio en la parte más baja de la sala de máquinas.

¿Cómo funciona el radar de blancos?

Los radares de blancos son sistemas que, a través de unas ondas electromagnéticas. Se encargan de medir direcciones, velocidades, altitudes o distancias de objetos que pueden ser tanto móviles como
estáticos, además de terrenos o incluso formaciones de tipo meteorológico.

¿Cómo funciona el radar de blancos?

Este tipo de radares se encargan de emitir un impulso de radio que se refleja en los objetivos y después se recibe en la misma posición en la que se encuentra el emisor. Será a partir de esta especie de eco cuando se podrá comenzar a extraer una buena cantidad de información, además de poder detectar cualquier tipo de objeto que se encuentre más allá del rango de otro tipo de emisiones. Y, dentro de estos radares, destaca el radar náutico, el cual es un elemento fundamental dentro de cualquier barco, e incluso se le ha considerado la ayuda más valiosa que existe para la navegación.

¿Para qué se usa el radar de blancos?

Este tipo de radar suele usarse para poder localizar todos los objetos que se encuentran en los alrededores, sin importar si son barcos, rocas, contenedores o cualquier otro tipo de elemento con el que la embarcación pudiera chocar. Su funcionamiento es bastante sencillo, contando con una serie de componentes fundamentales que son los transmisores de radio de alta frecuencia, la pantalla, el monitor, la antena de radar y un receptor. El radar náutico se encarga de emitir una frecuencia de microondas o de radio con una alta intensidad y frecuencia, la cual se encargará de detectar toda la energía que regresa cuando choca y rebota contra un objeto. Será precisamente a partir de esta especie de eco que se mostrará en la pantalla cuando se pueda comenzar a extraer todos los datos necesarios para saber dónde está cada objeto y a qué distancia se encuentra del barco.
La mayor parte de estos radares suelen funcionar en la denominada banda X, pues es mucho más precisa. Y no solo eso, sino que además los radares de las embarcaciones también pueden detectar
si va a haber tormentas por la noche.

Distintos tipos de radar.

A su vez, existen distintos tipos de radares que han presentado una gran evolución en lo que se refiere a detectar ecos, mejorar la imagen en las pantallas o la eliminación de ruidos. Por ello, es importante destacar los tipos de radares que existen, destacando principalmente las antenas radomo o cerradas, que son ideales para los barcos más pequeños o veleros, ya que tienen un excelente rendimiento incluso aunque no acompañen las circunstancias.
Por otro lado, están las antenas abiertas, que suelen verse más en yates o veleros y que ofrecen grandes mejoras en lo que se refiere a la resolución de distancias y demoras, además de que tienen una separación mucho más clara de los objetos. Los radares marinos también pueden distinguirse por dos aspectos: el primero, por la frecuencia de trabajo que tienen, y el segundo, por su tipo de
tecnología.
La realidad de este elemento es que es una herramienta excelente para la navegación, además de que también es ideal para prevenir cualquier tipo de colisión o choque contra objetos. Además, su
instalación aporta gran tranquilidad a los navegantes, especialmente cuando las condiciones no son las ideales y no se cuenta con demasiada visibilidad. Por ello, estos radares náuticos brindan la
posibilidad de poder aprovechar la alta competencia que tienen para poder estar constantemente preparado en caso de que la situación lo requiera. Su demanda está creciendo considerablemente en la actualidad, y esto es sin duda por la gran cantidad de aspectos positivos que tiene y lo útil que resulta para cualquier persona que decida salir a navegar con su embarcación.

Piloto automático en los barcos

En náutica, el piloto automático en los barcos, es un elemento que es importante conocer, pues consta de un equipo que se utiliza tanto en barcos como en aviones para que el curso que se elige se mantenga sin ningún tipo de constante intervención humana. También se le conoce por otros términos, como pueden ser el “autopilot” o el “autohelm”, marcas que se encuentran ya registradas y que se usan para referirse a este tipo de equipo.

Tipos de piloto automático en los barcos.

A su vez, este se puede dividir en dos categorías diferentes. La primera es el piloto automático electrónico, que se controla, como su propio nombre indica, por un circuito electrónico que funciona de acuerdo con uno o varios sensores de entrada. Estos tienen una brújula magnética, y en ocasiones también una veleta que indica la dirección del viente, sin olvidar los GPS que sirven para poder marcar la posición que existe ante un punto de referencia que se escogerá previamente. El módulo de electrónica suele usarse para calcular la maniobra de dirección que se requiere, además de un mecanismo de transmisión. Este, por norma general, suele ser eléctrico, a pesar de que también puede ser hidráulico en aquellos sistemas que tienen un mayor tamaño, y su principal función es la de mover el timón de dirección siempre de acuerdo con las desviaciones del rumbo adecuado.

Para la interfaz que hay entre el mecanismo de gobierno del piloto, así como del sistema de dirección convencional, hay varias posibilidades para su interfaz. En el caso de los yates, existen tres sistemas bastante utilizados. La transmisión directa es uno de ellos, y funciona conectando un actuador en el cuadrante de dirección que tiene el timón. Este es el método menos intrusivo de instalación que existe, y por eso tantas personas lo escogen como alternativa. Otro de los procedimientos que se utilizan son los pilotos de caña, ya que funcionan como única opción de las embarcaciones pequeñas que tienen timón de caña. Estos elementos están compuestos de un carnero de accionamiento eléctrico, el cual es montado entre el timón y un orificio al lado de la cabina. Así como existen algunos que funcionan de una manera completamente autónoma y solo consumiendo una fuente de alimentación, otros necesitan de una unidad de control que se encuentre separada del actuador.

Piloto automático autónomo en los barcos.

Por norma general, los que más se utilizan suelen ser los autónomos, pues además de que son mucho más cómodos para instalar, no necesitan tanto mantenimiento y son mucho más sencillos de utilizar. Por último, destaca también el montaje en la rueda del timón, que puede embragar y desembragar mientras se encuentre en uso. Normalmente esto incluye también una transmisión por
correa dentada, y es bastante habitual utilizarlo en aquellas instalaciones que ya existen en los yates que tienen una rueda de timón. Cabe destacar, que dependiendo de la formación que tenga la unidad de control, un piloto automático electrónico podrá programarse también para poder mantener un rumbo de brújula
previamente determinado, de forma que también se mantenga un ángulo con respecto al viento. No obstante, la cantidad de energía que esto requiere, sobre todo en acción, debe tenerse siempre en
cuenta, pues en casos como los cruceros de larga distancia a vela, los presupuestos de energía son mucho más estrictos y el piloto eléctrico no se usa. Por este motivo, y considerando que los
sistemas de piloto automáticos necesitan de la electricidad para tener un funcionamiento, muchos barcos han incluido paneles de energía fotovoltaica o turbinas de viento, ya que son mucho más
respetuosas con el medio ambiente, y también mucho más económicas. El piloto automático es un elemento de gran utilidad y que han utilizado barcos de gran prestigio como es el caso del Shin
Aitoku Maru y el Halcón Malté.