Amarrar un barco bien es de las primeras habilidades que aprende cualquier patrón. Un mal amarre puede costar el casco, dañar el muelle o, en el peor escenario, soltar el barco con vientos fuertes. La técnica básica usa entre 4 y 6 cabos colocados en posiciones específicas.
Patrón de amarre estándar (4 cabos)
Para amarre de costado (al pantalan o al muelle):
- Largo de proa: del bollard de proa al pantalán hacia adelante (~30-45° del barco).
- Largo de popa: del bollard de popa al pantalán hacia atrás (~30-45° del barco).
- Spring de proa: del bollard de proa al pantalán hacia ATRÁS. Evita que el barco se mueva hacia delante.
- Spring de popa: del bollard de popa al pantalán hacia ADELANTE. Evita que el barco retroceda.
Los cuatro cabos juntos forman una "X" que mantiene el barco quieto en cualquier dirección.
Refuerzos para mal tiempo (6 cabos)
Si esperas viento fuerte (Tramontana, Levante, etc.), añade dos traveseros (cabos perpendiculares al barco) que limitan el lateral. Y duplica el spring del lado del viento.
Cornamusas: el nudo correcto
Sobre la cornamusa de tierra (o del barco) la regla es:
- Una vuelta completa alrededor del cuerno.
- Una "ocho" cruzada (una vuelta sobre cada cuerno alternando).
- Una vuelta de remate por debajo del cabo.
NUNCA hagas un nudo sobre la cornamusa — bajo carga es imposible deshacerlo. La técnica correcta lo aguanta todo y se suelta tirando de un solo extremo.
Defensas
Entre el barco y el pantalán hay que poner defensas (fenders): bolas o cilindros de plástico inflable que evitan el contacto directo. Para velero 35 pies: 4-6 defensas de 50 cm cada una. Posicionadas a la altura de la línea de flotación, donde más golpea con olaje.
Amarre con muerto + bolardo (Mediterráneo)
En España es típico el amarre "a la mediterránea": el barco se acerca de popa al pantalan; en proa lleva un cabo (la amarra de proa) que se sujeta a un muerto (cuerpo pesado en el fondo) o a una línea fija submarina; y en popa lleva dos cabos al pantalan. Es más eficiente en espacio pero requiere más práctica de aproximación.
Errores frecuentes
- Cabos demasiado tensos: con marea o cambio de viento se rompen. Hay que dejar 10-15% de "panza".
- Cabos demasiado flojos: el barco golpea repetidamente el pantalan.
- Cabos pelados o desgastados: pueden romper de un golpe seco. Inspeccionar y rotar cabos cada temporada.
- No proteger el cabo en el guardamancebos: los cabos rozan continuamente — añadir protector de cuero o caucho en el punto de roce.
- Dejar el barco sin vigilancia con previsión de mal tiempo: añadir cabos extra ANTES de que llegue el viento, no después.