La génova (también llamada genoa) es un foque de gran tamaño que solapa el mástil: es la vela triangular de proa, envergada en el estay, cuyo puño de escota queda por detrás del palo cuando la vela está cazada. Técnicamente se define por su LP (la perpendicular trazada desde el puño de escota hasta el grátil): si el LP supera el 100 % de la base del triángulo de proa (la medida J, del palo al estay en cubierta), la vela solapa y es una génova; si no lo supera, es un foque.

Por qué se llama así

El nombre procede de la ciudad italiana de Génova, donde, según la tradición náutica, este tipo de foque solapante se dio a conocer en unas regatas celebradas en la década de 1920. A partir de ahí se extendió porque, con viento flojo y medio, la mayor superficie en proa da más potencia en ceñida.

Génova vela
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Tipos según superficie

Las génovas se clasifican por su LP (luff perpendicular) expresado como porcentaje de la base del triángulo de proa (J):

  • Génova 1 (G1) — en torno al 150 % LP: la más grande, para viento flojo. Máxima potencia.
  • Génova 2 (G2) — en torno al 130-135 %: viento medio. La más versátil para crucero.
  • Génova 3 (G3) — algo por encima del 100 %: viento fresco. Apenas solapa y se comporta casi como un foque.

Trimado básico

La génova se trima con la escota, el carro de escota (el escotero por donde pasa la escota de sotavento, la que trabaja) y la driza:

  • Escota: cazar acerca la vela a crujía; lascar la abre. Bien trimada, los catavientos de ambas caras vuelan estirados: si el grátil flamea o el cataviento de barlovento se levanta, falta escota (o estás orzando demasiado); si cae el de sotavento, sobra escota.
  • Posición del carro: adelantarlo tira más hacia abajo de la baluma, que se cierra, y da más bolsa en la parte baja de la vela (más potencia, para viento flojo o mar picada); atrasarlo tensa el pujamen, que se aplana, y abre la baluma arriba (más torsión, que descarga la vela con viento fresco). En ceñida con mucho viento, el carro se atrasa. Referencia: al orzar despacio, los catavientos de barlovento de las distintas alturas deben levantarse a la vez; si el de arriba lo hace antes, la baluma está demasiado abierta (adelanta el carro); si lo hace el de abajo, atrásalo.
  • Driza (tensión del grátil): más tensión cuando sube el viento, porque adelanta la bolsa (que el viento tiende a llevar hacia popa) y aplana la vela; menos tensión con viento flojo, para una vela más llena. Unas arrugas horizontales que salen del grátil indican que falta tensión.

Génova vs foque vs vela autovirante

El foque es más pequeño (no solapa el mástil) y maniobrable. La vela autovirante (con riel transversal en cubierta) es un foque que vira solo, ahorrando esfuerzo a costa de algo de potencia. La génova da más potencia, pero en cada virada hay que largar una escota y cazar la otra, y la vela tiene que pasar por delante del palo, lo que pide más trabajo de la tripulación. Muchos cruceros modernos montan autovirante; quienes buscan rendimiento con viento flojo siguen prefiriendo la génova.

Aspectos prácticos

En un velero de crucero de tamaño medio, una G2 enrollable cubre la mayoría de las salidas: se enrolla parcialmente cuando sube el viento, aunque una génova muy enrollada pierde forma. Quien navega a menudo con viento flojo agradece una G1, y para travesías conviene llevar también un foque pequeño y un tormentín. Para que la génova dure: enrollarla con algo de tensión en la escota para que quede apretada, comprobar que la banda de protección UV queda por fuera y, si el barco va a pasar tiempo parado, desenvergarla y guardarla seca.