El antifouling (también llamado patente o pintura antiincrustante) es la capa final que se aplica sobre la obra viva de un barco — la parte sumergida del casco — para evitar que algas, percebes, mejillones y demás organismos marinos se adhieran. Sin antifouling, en pocas semanas la velocidad y el consumo se degradan: un casco sucio puede perder 1-2 nudos.
Cómo funciona
La mayoría de antifoulings actuales liberan biocidas de forma controlada (cobre principalmente). El biocida hace que la superficie sea hostil para la fijación de larvas. Hay tres mecanismos:
- Autopulimentable (CDP / SPC): el polímero se va disolviendo capa a capa. Vida útil 12-24 meses.
- Matrix duro: cobre retenido en resina dura, no se desgasta. Bueno para regatistas. Hay que lijar antes de repintar.
- Autoerosionable: tipo intermedio.
Cuándo aplicar
- Mediterráneo, barco amarrado todo el año: cada 12-18 meses.
- Atlántico/Cantábrico (más frío): hasta 24 meses.
- Caribe o aguas tropicales: cada 6-9 meses.
Aplicación
- Limpieza y rascado de la patente vieja.
- Imprimación adherente sobre el sustrato.
- Dos capas de antifouling con rodillo o spray.
- Botar antes de 24-72h según fabricante.
Coste estimado
Para un velero de 10-12 metros: 4-6 litros de antifouling premium = 200-400€ + mano de obra de astillero (300-600€) + varada + travelift (200-400€). Total: 700-1.400€ por aplicación.