Los ánodos de sacrificio son piezas metálicas atornilladas al casco, eje, hélice y motor que se "oxidan voluntariamente" antes que las partes nobles del barco, evitando que estas sufran corrosión galvánica. Es uno de los conceptos más sencillos y más importantes de mantenimiento: si te olvidas de cambiar un ánodo, en pocos meses tu hélice o tu mecha de timón empieza a desaparecer.

Por qué se corroen las cosas en el agua de mar

El agua salada conduce electricidad. Cuando dos metales distintos están sumergidos y conectados eléctricamente (por ejemplo: hélice de bronce + eje de acero inoxidable), entre ambos hay una pequeña tensión galvánica que hace fluir electrones del metal "menos noble" al "más noble". El menos noble se disuelve. Pero si añadimos un metal AÚN MENOS noble que ambos (zinc, aluminio o magnesio), ese metal se sacrifica primero y los demás se salvan.

Tres tipos según agua

  • Zinc: para agua salada. El clásico. Coste bajo (5-30€ por pieza). Se "come" lentamente con una capa de óxido blanca.
  • Aluminio: alternativa moderna a zinc. Funciona en salada y salobre. Más eficiente (mayor capacidad por kg) y libre de cadmio. Tiende a sustituir al zinc en barcos nuevos.
  • Magnesio: solo para agua dulce (lagos, ríos). En salada se "come" en semanas — ¡no usar en mar!

Dónde van

  • Hélice y eje: collar de zinc en el eje + ánodo en la pala de la hélice. Los más críticos.
  • Casco (si es metálico): chapa de zinc atornillada al casco. Solo en barcos de acero/aluminio.
  • Motor: ánodos internos en el intercambiador, refrigerador de aceite, colector de escape. Son pequeños tapones que se enroscan; cambiar según manual.
  • Timón: pieza atornillada a la pala. La mecha es la pieza más cara del barco — protegerla bien.
  • Trim/intraborda con cola: ánodos en el cardan, los más expuestos.

Cuándo cambiar

Regla general: cuando el ánodo llega al 50% de desgaste. Por debajo no garantiza protección. Frecuencia típica:

  • Barco amarrado todo el año en mediterráneo: cada 12-18 meses (junto con antifouling).
  • Barco solo veranos en agua: cada 18-24 meses.
  • Aguas con alta salinidad o tráfico (corrientes parásitas de pantalanes): hasta cada 6-9 meses.
  • Ánodos de motor: revisar cada 100h de uso.

Síntomas de problema

  • Ánodo desaparecido en menos de 6 meses → corriente parásita en el pantalán (mal aislamiento eléctrico de algún barco vecino) → urgente investigar.
  • Ánodo intacto sin desgastar tras 12 meses → ¡no está conectado eléctricamente! No protege nada. Verificar contacto.
  • Hélice con manchas rosadas (zincado del bronce) → corrosión galvánica activa, ánodo insuficiente.

Coste anual estimado

Para un velero de 10-12 metros: 4-6 ánodos de zinc/aluminio = 40-100€ + 1-2 horas de buzo (50-100€) si se cambian con barco a flote. Total: 100-200€/año. Si pasa al varadero, gratis (lo hacen mientras está fuera).