Scheherazade
Superyate
Lürssen 2020 140,00 m 700-800 millones de euros
Eslora total
140.00
m
Manga
20.00
m
Velocidad max.
17,0
kn
Tripulación
50
Invitados
14
Scheherazade es uno de los superyates más discutidos del período postpandémico, tanto por su escala como por la controversia sobre su titularidad real. Con 140 metros de eslora total, ocupa una posición privilegiada entre los diez mayores yates del mundo y exhibe un diseño exterior firmado por Espen Oeino que combina presencia con elegancia cinética, con líneas que fluyen desde la proa lanzada hasta la popa cuadrada provista de plataforma de baño de grandes dimensiones. El noruego Oeino, responsable de algunos de los diseños más influyentes de la última década, logró en Scheherazade un vocabulario formal que dialoga con la tradición naval sin ser tributario de ella. Los interiores, diseñados por Toby Donoghue, desarrollan un lenguaje Art Déco contemporáneo con materiales de primera calidad y una paleta cromática de inusual sofisticación. El barco cuenta con equipamiento de expedición completo, incluyendo capacidad para vehículos de exploración submarina, helipuerto certificado y garage para múltiples embarcaciones auxiliares. Su planta diésel-eléctrica garantiza eficiencia y reducción de emisiones acústicas en navegación.
Datos destacados
Su posible vinculación con Vladimir Putin fue investigada por medios internacionales y ONG en 2022. Los tripulantes estadounidenses presentaron demandas por impago tras las sanciones, lo que avivó la controversia. Uno de los superyates más buscados en Google durante el año 2022
Especificaciones
AstilleroLürssen
DiseñadorEspen Oeino (exterior), Toby Donoghue (interior)
Año2020
Eslora total140.00 m
Manga20.00 m
Material cascosteel
BanderaIslas Caimán
Rendimiento
Velocidad max.17.0 kn
Vel. crucero14.0 kn
Tripulación50
Invitados14
Cabinas7
Valor estimado700-800 millones de euros
Historia
Scheherazade fue entregado por Lürssen en 2020 y desde el primer momento su propietario real fue objeto de especulación en los medios especializados y generalistas. Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, investigaciones periodísticas y de ONG anticorrupción señalaron a Vladimir Putin como posible usuario o propietario beneficiario del barco, aunque ninguna autoridad judicial ha probado formalmente esta vinculación. Los tripulantes del barco, en su mayoría ciudadanos estadounidenses, presentaron demandas laborales por impago de salarios en 2022, lo que añadió credibilidad a las teorías sobre su propietario real, que habría cortado pagos ante el temor a sanciones. El barco fue inmovilizado brevemente en aguas italianas antes de ser liberado por falta de pruebas suficientes para una incautación formal. Desde entonces ha operado con notable discreción, evitando puertos de países con legislación de sanciones activa. La identidad de su propietario formal registrado sigue siendo una estructura opaca de sociedades instrumentales. La historia de Scheherazade se ha convertido en el caso de estudio más citado sobre los límites de los regímenes de sanciones cuando se aplican a activos marítimos de titularidad compleja.