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Flying Fox

Superyate Lürssen 2019 136,00 m 400-450 millones de euros
Flying Fox
Eslora total
136.00
m
Manga
22.50
m
Velocidad max.
20,0
kn
Tripulación
55
Invitados
22
Flying Fox ostenta el récord de ser el yate chárter más grande del mundo disponible para alquiler comercial, una distinción que ha mantenido desde su entrega en 2019. Construido en los astilleros Lürssen con casco de acero y superestructura de aluminio, el barco fue concebido desde su origen con vocación de mercado chárter de ultra-lujo, lo que explica la generosidad de sus espacios sociales y la excepcional relación entre eslora y manga, con 22,5 metros de anchura máxima que generan volúmenes interiores extraordinarios. Mark Berryman firmó tanto el diseño exterior como los interiores, logrando una coherencia estética poco habitual en esta categoría. Las cubiertas exteriores incluyen una piscina de agua dulce de tamaño excepcional para un yate de su clase, spa completo, dos jacuzzis y áreas de entretenimiento distribuidas en múltiples niveles. La planta propulsora permite alcanzar los 20 nudos, velocidad alta para un barco de su desplazamiento. Flying Fox opera en el Mediterráneo durante los meses de verano y en el Caribe en temporada de invierno, con tarifas de chárter que se sitúan entre las más elevadas del mercado global. Su éxito comercial ha demostrado que existe demanda sostenida para chárter de superyates por encima de los 100 metros.

Datos destacados

El yate de chárter más grande del mundo disponible para alquiler desde su entrega en 2019. Manga de 22,5 metros, extraordinaria para su eslora, generando volúmenes interiores excepcionales. Tarifas de chárter reportadas superiores a 2 millones de euros semanales en temporada alta

Especificaciones
AstilleroLürssen
DiseñadorMark Berryman (exterior e interior)
Año2019
Eslora total136.00 m
Manga22.50 m
Material cascosteel
BanderaIslas Caimán
Rendimiento
Velocidad max.20.0 kn
Vel. crucero16.0 kn
Tripulación55
Invitados22
Cabinas11
Valor estimado400-450 millones de euros

Historia

Flying Fox fue encargado por un propietario privado cuya identidad no ha sido divulgada y entregado por Lürssen en 2019 tras varios años de construcción. Desde el primer momento fue incorporado al programa de chárter de la correduría Y.CO, que se convirtió en su agente exclusivo de alquiler. Su temporada inaugural en el Mediterráneo en el verano de 2019 generó considerable atención mediática en la prensa especializada, que destacó tanto su escala como la calidad de sus acabados interiores. El barco acumuló rapidamente un historial de clientes de ultra-alto poder adquisitivo procedentes de los mercados norteamericano, árabe y asiático. Durante la pandemia de COVID-19 fue utilizado como burbuja privada de lujo por grupos familiares que buscaban aislamiento seguro sin renunciar al confort de primera categoría. Desde 2020 ha realizado también travesías transatlánticas y navegaciones en el Atlántico norte que han acreditado sus capacidades oceánicas. El barco ha pasado por revisiones de mantenimiento preventivo en astilleros mediterráneos manteniendo sus certificaciones en vigor. Su éxito ha inspirado a otros propietarios a concebir superyates de más de 100 metros con vocación mixta de uso privado y chárter, un modelo de negocio que ha ganado aceptación en el mercado.

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