¿Qué es el mástil?

En el mundo de la náutica, un mástil consta de cada uno de los principales elementos que existen a la hora de la navegación, además de que tiene unas dimensiones muy proporcionadas que son colocadas en un buque de forma perpendicular a su quilla, a pesar de que la inclinación de la misma suele salir de la proa para fuera. Posteriormente, ya se agregan los masteleros, que sirven para tener suspendidas todas las vergas y las velas, de forma que se toman cada uno la titulación propia del lugar que se encuentran ocupando. En este caso, esto funcionaría de esta manera: palo mayor, trinquete, mesana y bauprés. En el caso tanto de los navíos como de las fragatas, estos están formadas por una serie de piezas, debido a que no hay tronco de árbol que sea suficiente para poder
sacarlos enterizos. Por otro lado, al mástil también se le puede llamar “palo”, aunque antiguamente también recibía el nombre de “árbol”. Este mástil de barco es básicamente el gran palo vertical que está encargado de sujetar las velas.

El mástil en los barcos grandes.


En el caso de los barcos más grandes, estos por norma general se suele componer de varios mástiles, aunque dependiendo del tipo de barco pueden variar tanto en tamaño como en su colocación e incluso su número. Por su parte, la mayoría de los barcos que tienen dos palos suelen estar formados por el palo de mesana y el mayor, a excepción, por supuesto, de la goleta, ya que esta se compone del mayor y del trinquete. En el caso de las naves que tienen palos con mayor y mesana (por ejemplo, el yola), los vocablos “cola” y “mesana” se utilizan indistintamente. Es importante saber también que existen goletas con dos palos que, a pesar de tener la misma altura, la proa se denomina mayor y se le asigna, precisamente, la vela mayor. No obstante, las goletas pueden tener hasta siete palos diferentes y un espolón, que es un palo horizontal que sale de la proa. Todos los barcos que se compongan de más de tres palos no tienen nomenclatura uniforme.

Tipos de mástil.


Existen varios tipos de mástiles de un barco de tres palos, los cuales se denominan de proa a popa, comenzando por el trinquete, que es el primer palo en la proa. Posteriormente, está el palo mayor, el
más alto y que se coloca en el centro del barco. Por último, está la mesana, el palo más cercano a popa. La realidad es que hasta el siglo XX, los mástiles estaban compuestos por madera, ya que en
su origen los construyeron a partir de un único tronco de árbol, y según se fueron fabricando los barcos más grandes, los mástiles que eran más altos se construían utilizando hasta un total de tres
troncos diferentes. A pesar de que los barcos de vela han sido superados por los barcos de motor, aún se siguen diseñando barcos de vela con carácter recreativo, así como buques escuela. Y fue tras
la Segunda Guerra Mundial cuando los mástiles de aluminio comenzaron a popularizarse en todos los veleros, incluyendo los más pequeños.

Fibra de carbono para los mástiles.

No fue ya hasta los años noventa cuando los yates de competición comenzaron a introducir el uso de la fibra de carbono, además de otros materiales compuestos en la construcción de mástiles, los cuales eran mucho más resistentes. Con el paso del
tiempo, tanto la fabricación como la calidad de los materiales ha ido mejorando de forma bastante considerable. Esto es de vital importancia, pues el mástil es un componente fundamental de los
barcos y que es imprescindible para poder navegar, por lo que es conveniente que tenga la mayor resistencia posible.

Los Obenques

Los Obenques consisten en cada uno de los cables gruesos con los que se sujeta un mástil desde su cabeza hasta la cofa correspondiente por ambas bandas.

¿Qué es un obenque?.

Los obenques son una de las partes más importantes dentro del sistema de seguridad y de sujeción de cualquier barco, encontrándose también entre las primeras posiciones de las piezas principales del aparejo.

Obenques
Obenques

Estos forman un anillo en su extremo, el cual se coloca en el mástil y consigue que tanto dicho mástil como el mastelero puedan disminuir su diámetro con la altura. Cuando el anillo une dos obenques por cada costado, este hecho recibirá el nombre de Obenque Doble, mientras que solo es para un costado es Obenque Sencillo. Estos no corren de forma directa hacia abajo, sino que lo hace hacia popa con un ángulo bastante pequeño. La razón es que de esta forma se puede permitir el movimiento de rotación con respecto al eje del mástil, de forma que es mucho más sencillo orientar la vela en la misma dirección del viento. Aquellos barcos que constan de muchos obenques suelen recurrir al Obenque Bentinck, pues unen varias arraigadas que están a un solo cabo y de esta manera el espacio para el braceo también presenta una notable mejoría. Por otra parte, sobre los obenques también pueden formarse en cada banda de cualquier mástil, sobre todo con el grado de tirantez que conviene la flechadura. Esto es una escala donde suben y bajan los marineros para poder realizar todas las maniobras y acciones pertinentes en lo alto de los palos. Cuando se habla de obenques, también se distingue entre dos tipos: el sencillo y el doble.

Obenque: Sujeción de los palos o mástiles.


Los obenques son elementos fundamentales dentro de la náutica, pues es una de las partes más importantes que tiene un barco y conviene conocerla de primera mano antes de salir a navegar en
alta mar. Estos cables o cabos de jarcia firme son los que se encargan de sujetar todos los palos o los mástiles, algo que sin duda es clave para la construcción y el buen funcionamiento de cualquier
barco. Además, estos también se afirman a los costados a través de los cadenotes, unas piezas que también son clave para las embarcaciones.

Tipos de obenque.

Los obenques tienen, por otro lado, su propia clasificación en diferentes tipos de sujeción, la cual es la sujeción de obenquillo de mastelero y la de mástil.

Dentro de la de mastelero, existen el superior, el intermedio y el inferior. El primero, desde arriba hasta abajo, se compone del mastelero y el flechaste, mientras que el intermedio tiene la vigota de arraigada, el acollador, vigota de arraigada y la cofa. Por otro lado, el inferior se compone de las arraigadas y la planchuela de arraigada. Y, el de mástil, también se compone de superior, intermedia e inferior, contando con el mástil, el flechaste, la vigota, el aparejo o el sotrozo, entre otros. Todos ellos serán fundamentales para poder conocer de primera mano cuáles son las utilidades de los obenques y su importancia dentro de cualquier embarcación.

Tipos de sondas náuticas

Las sondas náuticas son aquellos elementos que se utilizan para poder calcular cuál es la distancia vertical que existe entre el fondo del lecho marino y una parte muy determinada del casco de una
embarcación. Una vez se conoce el punto de referencia en el que se da la medición, es necesario comenzar a realizar la reducción para poder elevar esa medida al plano de la superficie de flotación.
De esta manera, se puede determinar mejor la profundidad y también permite que las profundidades del mar puedan ser medidas.

Tipos de sondas náuticas.

A su vez, las sondas pueden ser de distintos tipos, comenzando por las de brazo. Estas se utilizan en zonas que tienen poca profundidad y cuando la velocidad de avance es bastante pequeña. Constan de un cordel graduado que se llama “sondaleza”, y su longitud no suele
exceder las 10 brazas. En sus extremos, también se encuentra un peso de plomo que recibe el nombre de “escandallo”, y su extremo inferior está socavado para que con un auxilio de cebo se puedan extraer las muestras necesarias para evaluar la calidad que tiene el fondo. Además de las de brazo, también caben destacar las sondas Thompson, utilizadas para medir la profundidad dependiendo de la presión que ejerce la columna de agua sobre el aire que se contiene en un tubo calibrado. Dichos tubos estarán generalmente recubiertos internamente de una película de cromato de plata. Por último, están las ecoicas, que son dispositivos que se encuentran instalados en el casco y son el equipo en la consola de la embarcación y el sensor los que están encargados de mandar las
ondas bajo la línea de flotación. Este dispositivo es de lo más útil, pues tiene la capacidad de calcular tanto la profundidad como el perfil del fondo marino.

Cómo medir las sondas náuticas.


La velocidad que tiene el sonido dentro del agua siempre presentará ciertas variaciones dependiendo de algunos elementos como pueden ser la densidad, la temperatura o la presión, aunque también suele adoptarse un valor medio medio para que sobre su base pueda calcularse de forma exacta la profundidad. La longitud de onda que se utiliza en este tipo de dispositivos está situada en la frontera entre las sónicas y las ultrasónicas. De esta manera, se dirige en un haz que aproximadamente constará de unos 20ª. No obstante, es importante saber que la forma en la que se visualice esta medición irá cambiando con respecto a las características que posea cada equipo, de forma que tanto los gráficos como los digitales llegan a ser los más difundidos. Teniendo en cuenta estas características, las mediciones de este tipo de sonda se pueden ver afectadas por distintos elementos. Estos elementos incluyen los ecos múltiples, que se producen debido a reflejos que hay en el fondo y en el casco, y que suele ocurrir más en aquellas aguas con poca profundidad. Por otro lado, caben destacar los grandes cardúmenes, los cuales anulan incluso el reflejo en el fondo, lo que también da lugar a equipos de principios similares que ayudan a las embarcaciones pesqueras. Por último, se debe mencionar a las grandes concentraciones de material en suspensión, que son
cambios muy bruscos tanto de temperatura como de salinidad que hacen que el haz que se emite se desvíe. Las sondas ecoicas aportan la distancia vertical bajo la quilla en lugar de dar la totalidad de
la profundidad, y esto es debido a que se encuentran instaladas en la parte inferior del casco. Este tipo de elementos son de lo más útiles a la hora de salir a navegar, y por eso no es de extrañar que en la actualidad se encuentren en prácticamente todas las embarcaciones que existen.

B&G Historia de la marca electrónica de náutica

La marca electrónica de náutica, B&G, que anteriormente se conocían como Brookes and Gatehouse, es un fabricante y desarrollador de instrumentación avanzada, piloto automático y otra serie de sistemas de navegación tanto para cruceros como para yates de vela de regata y otro tipo de competiciones. Es bastante frecuente que su equipo conste de algunos de los yates de vela más importantes a nivel mundial, además de otros competidores de eventos muy prestigiosos como pueden ser la Vendée Globe, el Volvo Ocean Race y la American´ Cup.

Historia de la empresa B&G.

Esta empresa fue fundada en el año 1956 por Major R.N Gatenhouse y Ronald Brookes, los cuales formaron una sociedad justo un año antes para poder fabricar un nuevo radiogoniómetro para utilizar en los veleros privados. Fue en este mismo año cuando también se creó el receptor “Homer”, el cual es, a día de hoy, el primer RDF transitorizado que ya está disponible en el mercado marino. Según fueron avanzando los años, esta empresa se desarrolló más allá de la costa sur de Inglaterra, produciendo su primer velocímetro en 1960. Posteriormente, ya más entrados los años setenta y noventa, esta compañía continuó creciendo e incluso recibió un premio del Consejo de Diseño por sus sistema de datos electrónicos Hércules. Esto hizo que las computadoras en la navegación de recreo comenzaran a introducirse en este tipo de embarcaciones, siguiendo vigentes en la actualidad y siendo líderes del mercado en instrumentación avanzada. B&B ha ido avanzando a pasos agigantados desde el día en que se creó, y a día de hoy es una marca de Navico, un líder en el sector de la electrónica marina, a pesar de que su sede sigue estando cerca del lugar donde fue creada, concretamente en Hampshire, Reino Unido.

B&G: Sistemas de instrumentación de navegación integrados.


El B&G es, además, una empresa que debe su prestigio principalmente porque produce sistemas de instrumentación de navegación integrados. Estos se encargan de la recopilación y análisis de todos aquellos datos que tienen que ver con el rendimiento de un yate, así como de todas las condiciones
externas en las que se encuentra navegando. Una vez se tienen todas estas informaciones, estas pueden ser mostradas a los encargados, pasando desde la tripulación hasta el navegante o el timonel. Después, se analizarán mediante funciones integrales para procesar datos que produzcan flujos de datos adicionales que ayudarán a la tripulación a tomar las decisiones más adecuadas con respecto al buen rendimiento del barco, la seguridad, la estrategia de navegación o las tácticas, entre otros. Además, los diferentes datos que se van recopilando pueden ser de todo tipo, desde la velocidad del viento, del barco, hasta la posición, la profundidad o el rumbo. Cuando se combinan y analizan estas entradas, los sistemas B&G calculan y muestran información en tiempo real. Por otro lado, esta compañía también está encargada de la fábrica y diseño de pilotos automáticos para yates de vela, y estos han sido utilizados por gran cantidad de corredores que tienen poca mano. Entre ellos, destacan algunos nombres como Dame Ellen MacArthur, François Gabart y Alex Thomson.

B&G en la actualidad.


En la última década de 2010, B&G comenzó a entrar en el mercado de navegación de la mano de la gama Zeus, el cual dispone de unas pantallas multifunción junto al primer radar recreativo FMCW, el cual se denomina de “banda ancha”. Otra característica básica que tienen este tipo de dispositivos de navegación es la inclusión de características de navegación únicas, también el compuesto
SailSteer patentado. Todos estos elementos han sido clave en su prestigio, y por eso no es de extrañar que tantas personas hayan decidido confiar en sus servicios.